¿Qué ocurre en caso de incapacidad laboral?

Salud y bienestar en los negocios Gaëtan Briand | Publicado el 07/05/2016

Cuando un empleado es víctima de un accidente o una enfermedad, puede ser declarado no apto para el trabajo por decisión de la medicina del trabajo. Cualquiera que sea el grado de incapacidad del empleado, el empleador debe encontrar una solución de reclasificación y, si esto no es posible, se puede considerar un procedimiento de despido.

¿Qué ocurre en caso de incapacidad laboral?

La incapacidad para trabajar puede ser total o parcial, permanente o temporal. No debe confundirse con incapacidad laboral o invalidez. Estos dos últimos conceptos se incluyen en el código de la Seguridad Social. La incapacidad para el trabajo es declarada por la medicina del trabajo y sigue un procedimiento específico.

Inicialmente, el informe de incapacidad se realiza durante un primer reconocimiento médico realizado por medicina del trabajo. Posteriormente se realizó una segunda visita 15 días después. En ambos casos, estas visitas deben realizarse en el puesto de trabajo, con el fin de realizar un estudio de este puesto de trabajo así como un estudio de las condiciones de trabajo en la empresa. Si existe un peligro inmediato para la salud del empleado (o la seguridad de un tercero) mientras ocupa el puesto, solo se realiza un examen.

Siguiendo este procedimiento, el médico ocupacional emite un certificado de incapacidad y puede sugerir soluciones de reclasificación al empleador.

Dos tipos de incapacidad

Se dice que la incapacidad es profesional cuando es consecuencia directa de un accidente de trabajo o de una enfermedad profesional.

Por el contrario, se dice que la incapacidad no es profesional cuando:

  • No se debe a un accidente de trabajo (accidente de desplazamiento, etc.) ni a una enfermedad profesional.
  • La relación de causa y efecto no está probada para el empleado.
  • El accidente o enfermedad ocupacional ocurrió en un empleador anterior, a menos que se establezca una relación causal entre la recaída y el trabajo actual.

¿Qué recurso?

Una vez emitido el certificado de incapacidad, el empleado o el empleador puede iniciar un recurso administrativo, con la obligación de informar a la otra parte. Sin embargo, un procedimiento de apelación no invalida la opinión de la medicina del trabajo. La certificación de incapacidad prevalece hasta la decisión del inspector de trabajo. Si este último es favorable a la apelación, se emite un aviso de idoneidad. En el caso de que el empleador procediera con el despido, éste queda desprovisto de causa.

Posibilidades de reclasificación

Un empleado declarado no apto para trabajar puede beneficiarse de la reclasificación dentro de la empresa. De hecho, el empleador está obligado a encontrar una solución en el plazo de un mes, de acuerdo con las recomendaciones del médico del trabajo y de acuerdo con los puestos disponibles en la empresa. Las propuestas de reclasificación se refieren a todos los puestos comparables en la medida de lo posible al puesto anterior, incluidos los puestos temporarios. El empleador no está obligado a financiar la formación, pero puede adaptar el puesto de trabajo. El empleado puede rechazar una propuesta de reclasificación.

En caso de despido …

Si no se puede encontrar una solución, el empleador que demuestre la imposibilidad de la reclasificación puede proceder con el despido del empleado. Este es un procedimiento de despido por motivos personales. Si la incapacidad es profesional, el monto de la indemnización es el doble de la indemnización normal. Si la incapacidad no es profesional, corresponde a la indemnización legal por despido.