La cuestión del salario: ¿cómo negociar bien en una entrevista?

La entrevista de trabajo de Rozenn Perrichot | Publicado el 14/04/2016 – Actualizado el 04/12/2019

Los candidatos a menudo temen la cuestión de las expectativas salariales. Tentación de subestimarse, miedo a negociar, no tener en cuenta los beneficios marginales, etc. Los errores y las trampas pueden costar un trabajo, y las expectativas de negociación de los reclutadores pueden no ser las esperadas.

La cuestión del salario: ¿cómo negociar bien en una entrevista?

Por inevitable que sea, la cuestión de la remuneración a veces se percibe como una trampa para los candidatos. Si no se siente cómodo con la pregunta, es mejor preparar sus argumentos de antemano. ¡Cuanto más preparado esté, más sereno estará el Día D!

Empresa o firma de selección, dos procesos diferentes

El reclutamiento es un proceso codificado que incluye varios contactos y se lleva a cabo en varias etapas. La cuestión del salario debe abordarse en el momento adecuado y con la persona adecuada. Si acude a una empresa de contratación, la pregunta se responderá durante la primera reunión. Se le pedirá sus reclamos de compensación (a menudo un rango) para asegurarse de que sus expectativas coincidan con las del cliente de reclutamiento.

Si la empresa de contratación lo recibe directamente, la cuestión del salario no se planteará sistemáticamente durante la primera reunión. Este primer contacto está orientado a la compatibilidad del candidato con el puesto propuesto. El objetivo, para el interlocutor que recibe, es comunicar sobre las misiones y responsabilidades del puesto con el fin de determinar si su perfil corresponde. Guiará la discusión sobre sus antecedentes, su experiencia, sus habilidades, sus conocimientos y su personalidad. El reto ? Asegúrese de estar interesado en toda la información que le transmita y juzgue su capacidad de reacción y adaptación. La cuestión salarial solo ocupa un segundo lugar, una vez que te has convencido y has hecho que tu interlocutor y sus superiores quieran volver a verte.

Aprenda a determinar un rango real

Al prepararse para una entrevista, muchos solicitantes restan importancia al tema del salario en favor de las habilidades y la motivación. Sin embargo, debe anticipar la cuestión de la remuneración, al igual que los otros temas tratados durante el intercambio. Los reclutadores quieren que los candidatos tengan una idea clara de cuánto valen. Si este no es el caso, o si desea refinar sus afirmaciones, se recomienda encarecidamente que se informe sobre la escala salarial practicada en su oficio. El reclutador espera una respuesta en salario bruto anual (en algunos casos, se hará una distinción entre salario fijo y salario variable).

Al responder, ofrezca un salario alto, pero no se conforme con un número fijo. El propósito de la pregunta salarial es abrir una negociación y sacar el máximo que el empleador puede darte. Determina un rango: el salario mínimo debe ser aquel por el que aceptas el puesto y el salario máximo, el que te gustaría recibir. Para esto último, debe poder justificar por qué está pidiendo más, a riesgo de perder credibilidad. Por el contrario, no se atreva a infravalorar el salario mínimo. No ser lo suficientemente exigente no es necesariamente bien recibido por los reclutadores.

Para los perfiles senior, es posible solicitar un 10% más de su remuneración anterior, siempre que pueda justificar esta solicitud, logros y comprobante de nómina. Lo mismo se aplica a los perfiles muy solicitados: negociar hacia arriba es posible.

Aprenda las reglas de la negociación

No hay negociación sin hechos concretos. El reclutador conoce el mercado salarial y usted conoce su valor debido a sus habilidades y experiencia. Haga de sus debilidades un activo (perfil junior, poca experiencia, reentrenamiento) y sustente argumentos para evitar que el empleador rebaje sus reclamos. Una vez que se ha abierto la discusión en torno al salario, son posibles varios escenarios. Si está satisfecho con la remuneración propuesta, puede aceptarla de inmediato. ¿Está satisfecho pero ve una oportunidad para negociar más? Puede esperar antes de tomar una decisión y volver al tema al final de la entrevista o en una reunión futura. Si ya estás en negociaciones para otro puesto, déjalo saber: este elemento podría funcionar a tu favor. Cualesquiera que sean las circunstancias de la discusión, el error sería aceptar el primer número propuesto, por miedo a que esta oferta se vaya volando. Este es un punto de partida, no un final.

Por el contrario, si la cantidad mencionada no le conviene y el reclutador no desea superar la oferta, no entre en un equilibrio de poder y permanezca abierto a los acuerdos. Una negociación debe ser siempre cordial. Para los jóvenes graduados, o si el reclutador no tiene el presupuesto para cumplir con sus expectativas salariales, pero le gusta el puesto, puede valer la pena revisar su negociación a la baja y abordar una reevaluación al final del período de prueba o al final del período de prueba. meses siguientes.

Bonificaciones: la parte oculta del salario

Negociar un salario también significa negociar todas las bonificaciones que se suman a la retribución básica: decimotercer mes, reparto de beneficios, bonificaciones, incentivos, etc. Estos elementos son fundamentales a la hora de tomar tu decisión, y pueden ser determinantes para que una oferta sea satisfactoria. También deben tenerse en cuenta los beneficios sociales. Puede valer la pena hacer un esfuerzo con un salario menor si el reclutador te ofrece la posibilidad de teletrabajo, observar horarios flexibles, beneficiarte de un coche de empresa, etc. Asimismo, no dude en recontextualizar la oferta en su totalidad: estabilidad de la empresa que le contrata, perspectivas de desarrollo interno, riqueza de la oferta formativa, ambiente dentro de los equipos, equilibrio entre la vida personal y la vida profesional, etc.

(GettyImages / Bobboswell)