Expulsada una empresa: ¿cómo renegociar internamente?

Vida de la empresa Flavien Chantrel | Publicado el 26/09/2014 – Actualizado el 17/11/2015

En los negocios, ciertas situaciones son más propicias para las negociaciones. Este es particularmente el caso cuando se le expulsa de otra empresa.

Expulsada una empresa: ¿cómo renegociar internamente?

En primer lugar: haga un balance

Antes de concertar una cita con su HRD, es importante hacer balance. ¿Cuáles son las ventajas de su contrato actual? ¿Qué ofrece la empresa de caza? ¿Cuál es la tendencia del mercado, cuál es el salario generalmente practicado? No dude en consultar estudios que tengan como objetivo determinar el salario medio o medio, prestando atención a la metodología. Tu objetivo es valorar el salario que te mereces según el obtenido de perfiles similares (cargo, edad, experiencia, sector y tipo de empresa).

Cuando te echen de una empresa, intenta saber con precisión qué te ofrece la empresa que te está cazando: salario, beneficios, responsabilidades … Entonces podrás negociar mejor tu nuevo contrato si se detectan diferencias significativas entre tus actuales contrato y el que propuso la empresa persiguiendo.

Negociar más allá del salario

Un contrato no es solo un salario. Las cláusulas de un contrato también incluyen la organización del tiempo de trabajo, tareas, responsabilidades … No centrarse en el salario y ampliar el alcance de las negociaciones. Es posible que necesite más responsabilidad, un equipo más grande para administrar, más flexibilidad o más recursos. No dude en negociar beneficios en especie, especialmente si se benefician de ellos personas de su mismo nivel jerárquico: teléfono del trabajo, tableta, computadora, automóvil, etc.

Ser indispensable

¿Afirma merecer un aumento de sueldo? Pero si por una paga menor su empresa puede contratar a alguien tan calificado como usted, ¿por qué se molestarían en darle ese aumento? Durante la negociación, recuerde mostrar lo que es esencial: enfatice sus éxitos, sus proyectos, las raras habilidades que domina, sus cualidades y su versatilidad. La empresa debe sentir que perderlo sería perjudicial, que no puede pagarlo si sus reclamos son razonables.

Este valor agregado que representas para la empresa no es innato: si los conocimientos adquiridos durante tu escolaridad te ayudan, considera la formación a lo largo de tu vida profesional. El CPF permite a los empleados seguir cursos de formación para profundizar sus habilidades o adquirir nuevas.

Prepárese para las declaraciones de su defensor de los derechos humanos

Como en cualquier negociación, presentará sus argumentos. Pero también debe estar preparado para argumentos “opuestos”. Sin duda, su defensor de los derechos humanos le indicará que aquí se beneficia de ciertas ventajas; que aquí estamos bastante bien pagados; que siempre encuentras césped más verde en otros lugares, pero nunca sabes lo que encontrarás allí. Estos argumentos están defendidos, pero debes encontrar la solución. Trate de no parecer agresivo cuando responda a los comentarios de su gerencia. No denigres a tu empresa ni a tus compañeros. Responda con calma a los puntos expuestos explicando que la empresa que le caza también ofrece estos beneficios, o que le da menos importancia a un teléfono que funcione que a mejorar su salario. Es importante cuidar el formulario para maximizar sus posibilidades de que sus solicitudes sean aceptadas. Y sea cual sea el resultado de esta negociación, lo mejor es mantener una buena relación con sus superiores y quienes deciden los términos de su contrato.