¿Cómo reconocer un quemado?

Vida de la empresa Flavien Chantrel | Publicado el 23/09/2014 – Actualizado el 17/11/2015

Al ser múltiples las causas del agotamiento, entran en juego muchos parámetros. Si cada burnout es único en su naturaleza, ciertos signos no engañan. Pero si tiene varios de estos síntomas, puede ser útil hacer un balance para evitar el agotamiento.

¿Cómo reconocer un quemado?

En Francia, 3 millones de personas están al borde del agotamiento. El agotamiento puede ocurrir en muchas situaciones. Un cambio de puesto, responsabilidades o campo de acción puede llevar al agotamiento. Es posible que se sienta menos eficiente que antes, menos útil y que ya no se encuentre en su trabajo. Si alguna vez sus deberes lo deleitaron, se vuelven aburridos, de mal gusto y ya no encuentra placer ni motivación para llevar a cabo sus tareas. Tienes la impresión de ser una máquina, que el hecho de que seas tú quien realice tus tareas no aporta ningún valor añadido. No está seguro de con quién hablar y ni sus superiores ni sus colegas parecen notar su malestar. Esta caída en la motivación y el deseo puede llevar a una caída en la atención, puede cometer más errores que antes o bajar tu nivel de exigencia.

Debido a que el trabajo lo irrita más, es posible que tenga menos paciencia que antes con sus compañeros de trabajo o colaboradores. Reconoces que eres un poco duro con ellos y un sentimiento de culpa te habita sin poder luchar realmente contra este fenómeno. Estás más de mal humor que antes.

Estos síntomas no necesariamente presagian agotamiento, pero debes estar atento. Si van acompañadas de signos más extremos, como una adicción reciente (alcohol, cigarrillos, drogas) o si esta adicción ha aumentado repentinamente, si algunas de tus acciones son peligrosas para ti o para otros, sin duda estás cerca del agotamiento. No dudes en hablar de ello o en consultar a un profesional que te pueda atender.