¿Cómo pedir un aumento en tiempos de crisis?

Remuneración Flavien Chantrel | Publicado el 05/06/2009 – Actualizado el 17/11/2015

Con la crisis en pleno apogeo, ¿es razonable pedir un aumento aunque sea más que legítimo? El contexto económico global no debe paralizar ninguna solicitud justificada de aumento porque es el desempeño individual lo que debe medirse. Robert Half, un observador privilegiado del mundo del trabajo, entrega seis reglas de oro para negociar un aumento salarial en tiempos de crisis.

¿Cómo pedir un aumento en tiempos de crisis?

1. Elige el momento adecuado

Si de nada sirve este tipo de demandas en la sociedad, es recomendable aprovechar el informe anual o una determinada noticia como un éxito innegable. También es útil observar cuándo el supervisor es más receptivo y elegir estos horarios para solicitar y programar su entrevista. Tenga en cuenta que es más que razonable realizar este proceso sólo una vez al año como máximo, salvo en caso de rechazo o cambio de función.

2. Tenga en cuenta el mercado

Para que la propuesta sea realista, se deben tener en cuenta los elementos externos. Para valorar qué es razonable preguntar, es recomendable estudiar los sueldos de los compañeros que ocupan el mismo puesto (si se conocen) y consultar los anuncios de contratación para el mismo tipo de puesto (prestar atención a la experiencia y la especialización esperada, al ámbito geográfico, al nivel de responsabilidades …). Los estudios de remuneración de las empresas de contratación, los artículos de prensa y los sitios web especializados también son fuentes fiables de información para (re) evaluar el salario.

El rango anunciado al final de la entrevista (esta es en última instancia la conclusión de esta demostración) debe “ceñirse” a la realidad del mercado (la parte inferior de este rango corresponde a lo que el empleado desea obtener). También es mejor pedir un aumento del salario fijo porque la obtención de bonificaciones se suele definir según una escala cuyas reglas se fijan de antemano y en tiempos de crisis, se corre el riesgo de quedar simplemente congelado mientras se espera la recuperación.

3. Prepare un argumento y anticipe objeciones

Es fundamental acumular elementos fácticos, cuantitativos y cualitativos que, por tanto, sean tangibles para medir el desempeño: ahorros realizados, ingresos generados, errores evitados, aumento de la productividad … La acumulación de esta evidencia indiscutible mostrará / demostrará el valor agregado aportado a la negocio. Por supuesto, deben prohibirse los argumentos de la vida personal.

Recordatorio importante: no tiene sentido pedir un aumento si solo se han alcanzado los objetivos marcados. Es necesario haberlos superado ampliamente para reclamar un aumento. También se destacarán las iniciativas, ideas y proyectos transversales que se han llevado a cabo y que han beneficiado a la empresa.

También es necesario ponerse del lado del empleador y responder a la pregunta “¿Por qué aumentar este empleado en lugar de otro?”. Es en esta etapa cuando entra en juego la noción de escasez de empleados y rentabilidad. Claramente tenemos muy pocas posibilidades de obtener un aumento si somos empleados intercambiables. La empresa estará más abierta a incrementar los elementos absolutamente necesarios e imprescindibles para su desarrollo.

También es necesario medir lo que está en juego y los límites. Por ejemplo, es muy difícil pedir un incremento en determinadas circunstancias como la muy reciente adquisición de la empresa. contras en un período de negociación con el objetivo de una compra, es más fácil para los elementos buenos recordar que constituyen una parte no despreciable del “capital” de la empresa.

4. Identifica los frenos

Como se mencionó anteriormente, no lograr los objetivos planteados es un escollo insuperable. Si el supervisor no ha enviado ninguna señal positiva durante el año, la tarea será más complicada.

Si la empresa está atravesando dificultades reales, una solicitud de aumento puede dañar la relación de confianza entre el empleado y su empresa. En este caso, es necesario negociar: el desempeño individual pasado se puede recompensar cuando la empresa experimenta un mejor período. También podemos comprometernos a participar muy activamente en la recuperación de la empresa a cambio de garantías en cuanto a salarios si el éxito está ahí.

5. Trabajar en forma

El tono debe ser siempre conciliador, firme pero no vengativo: ¡es una negociación (y no una “extorsión”)! Por tanto, debe fomentarse el intercambio. El discurso será positivo (debemos evitar abrumar o quejarnos a toda costa): es una oportunidad para reiterar su apego a su trabajo y a su empresa. Debemos ser constructivos, realistas y unidos. Obtener un aumento, y aún más en tiempos de crisis, es un reconocimiento por parte de las empresas. Por el lado de los empleados, implica lealtad y compromiso.

6. Encontrar un terreno de negociación

Si la empresa no puede otorgar un aumento inmediato pero reconoce la validez de la solicitud, es recomendable estudiar detenidamente un desfase temporal, un escalonamiento del aumento, la creación de partes variables (reparto de utilidades, comisión, participación).

También se pueden ofrecer otras ventajas: vehículo de empresa, vales de restaurante, vales de vacaciones, vales de regalo, devoluciones por repostaje … Se puede tener en cuenta otra variable: el tiempo con la clave de su disposición (4/5 por el mismo sueldo, teletrabajo, licencia adicional).

La financiación de la formación es también una prueba del deseo de la empresa de retener a sus empleados, quienes a su vez incrementarán su empleabilidad. Si el gerente solicita un período de reflexión, es necesario asegurar con precisión la fecha de regreso.

Último consejo, si el empleado consigue su aumento, ¡especialmente no se olvide de agradecer y renovar su confianza y su compromiso!

Olivier Gélis, Managing Director de Robert Half International France conclut : “La crise peut être un prétexte pour refuser une augmentation mais ce n’est en aucun cas un bon argument. Côté employeurs, ne négligez pas la prise en compte du retour à la croissance . Il faut fidéliser ses meilleurs éléments y compris en période de crise. Dans le cas contraire, dès le début de la reprise économique, ceux-ci seront tentés de changer d’entreprise et vous serez alors moins à même de profiter pleinement et sereinement de la reanudacion.”