Autodespedido, un arma de doble filo

Renuncia Flavien Chantrel | Publicado el 19/08/2011 – Actualizado el 17/11/2015

El “autodespedido” es el despido inverso, es decir, cuando un empleado pide él mismo romper su contrato de trabajo por hechos que acusa a su empleador. Una práctica poco conocida bastante atractiva que te permite mantener tus derechos de desempleo, pero que no está exenta de riesgo para el empleado si está mal justificada …

Autodespedido, un arma de doble filo

Desde 2003, un empleado puede “autodespedirse”. Legalmente, esto es lo que se llama “tomar un acto”, una práctica creada desde cero, la jurisprudencia, ya que no existe en el código laboral. Su discreto pero notorio crecimiento llevó a 23 diputados a presentar, a principios de agosto, un proyecto de ley destinado a concretar los términos de esta ley, e incluirla en el Código del Trabajo. Porque sigue creciendo el número de empleados que lo utilizan. Según el Instituto de Trabajo de Burdeos (fuente AFP), fue utilizado en 14 sentencias de la sala de lo social del Tribunal de Casación solo el pasado mes de enero.

Una alternativa para el empleado

La realización de un acto permite al empleado solicitar la rescisión de su contrato laboral por hechos que acusa a su empleador. Para ello, debe enviar una carta a su empleador detallando las quejas por las que se queja. Luego, el caso pasa al tribunal laboral, que debe pronunciarse sobre la validez de estos reclamos. Durante este tiempo, el empleado puede recibir prestaciones por desempleo. Si la escritura es validada por los jueces, se reclasifica como despido “clásico” y permite indemnizar al empleado.

Legislar, una necesidad

Pero tomar el acto implica riesgos, tanto para el empleado como para el empleador. Sobre la base de la jurisprudencia y, por lo tanto, juzgado caso por caso, aún no está claro para ambas partes. Si el juez considera que las faltas alegadas contra el empleador no están justificadas o no requieren el despido, el acto se reclasifica como renuncia. El querellante se ve entonces obligado a reembolsar a su antiguo empleador la indemnización correspondiente al plazo de preaviso que no ha dado, sin contar las prestaciones pagadas por el Servicio Público de Empleo. Por eso, para los abogados, es mejor ingresar al tribunal laboral sin dejar de trabajar en la precaución. Pero regular el autodespedido también permitiría a las empresas protegerse, en particular contra los procedimientos abusivos iniciados por determinados empleados.

Por el momento, el marco para “tomar un acto” o “autodespedirse” es solo objeto de un proyecto de ley. Mientras tanto, aún les corresponde a los jueces evaluar los diferentes casos. Entre los ya estudiados que resultaron en la validación del despido a favor del empleado: la modificación de la retribución del empleado sin preaviso ni acuerdo, el incumplimiento del derecho al descanso semanal o tabaquismo pasivo …